¿Cómo tener los dientes más blancos de forma natural?

¿Quieres tener dientes más blancos? Pero ¿no tienes el dinero suficiente para aplicarte un tratamiento dental? ¿o simplemente no te gusta aplicarles químicos a tus encías? ¡entonces estás de suerte! Porque a continuación te mostraremos 5 formas de blanquear tus dientes ¡de forma natural!

¿Por qué es tan importante tener los dientes más blancos?

En realidad, una sonrisa blanca no denota mayor salud ni higiene bucal, de hecho, los estudios han demostrado que unos dientes totalmente blancos no son naturales, ya que es normal que se manchen con la comida y con el tiempo.

Pero, en la sociedad en la que vivimos, una buena impresión puede hacer la diferencia frente a una potencial pareja, una entrevista de trabajo o para nuestra autoestima frente al espejo y lo primero que vemos y que ven los demás es nuestro rostro y nuestra sonrisa.

De ahí que, si definitivamente quieres tener unos dientes más blancos ¡nosotros te digamos cómo conseguirlo de forma natural! Presta atención.

Tips para tener dientes más blancos de forma natural

Naranjas.

Toma la concha de una naranja y frota su interior contra tus dientes por un periodo de entre 45 y 60 segundos. Te preguntarás ¿cómo eso blanqueará tus dientes? Bueno, la parte blanca de la concha (conocida como mesocarpio) tiene una sustancia que blanquea.

Una vez hayas hecho esto, espera media hora y cepilla tus dientes con normalidad.

Fresas y bicarbonato.

Toma una fresa pequeña, vuélvela puré y añádele una cucharadita de bicarbonato y mezcla hasta convertirlo en una pasta e inmediatamente aplica sobre tus dientes cepillando por un minuto y luego deja actuar otros 25 minutos. Luego, enjuaga.

Ceniza de madera.

Sólo tienes que untar un poco en tu cepillo de dientes y cepillarte como si estuvieras usando pasta dental. Luego, enjuaga con agua tibia y usa tu dentífrico diario ¡verás como en pocos días lucirás una sonrisa blanca!

Hojas de Salvia.

Pon a hervir un par de hojas de salvia y cuando hierva, apaga y deja enfriar. Luego, realiza gárgaras de esta agua después de cada comida. También sirve el masticar la hoja dos o tres minutos después de haber terminado de comer.

Agua oxigenada.

Un clásico por su efectividad. Toma dos cucharadas soperas de agua oxigenada y mézclalas con una de agua, luego toma un algodón, empápalo y frótalo suavemente sobre tus dientes por treinta o cuarenta segundos. Asegúrate de enjuagar con abundante agua después.

Ahora que ya sabes todo esto ¡ya no tendrás excusas para lucir una sonrisa de televisión! Anímate ¡y disfruta de los resultados!

Deja un comentario